Respiración yoga en verano: Sitali y Sitakari

Yoga en Agosto. Retiros y ejercicios de yoga para principiantes, aprende una respiración sencilla y útil para todos. Las prácticas de pranayama contienen algunas técnicas muy prácticas para combatir las adversidades, entre ellas el calor del clima de la India. Sitali y Sitakari, son dos ejercicios respiratórios, con un mismo objetivo por lo que pueden considerarse dos variantes de un mismo pranayama. La diferencia entre Sitali y Sitakari pranayama según se explica en las formaciones de profesores de yoga es tan solo la posición de la lengua, plana o curvada.

El objetivo de Sitali pranayama es refrescar el cuerpo, por lo que se considera un pranayama indicado para climas o estaciones cálidas y humedas. Humedas porque es una respiración que se realiza por la boca y en climas secos esto provocaría una gran perdida de agua y secaría la garganta. Si la lengua no puede curvarse se realizará Sitakari que es el mismo ejercicio pero con la lengua plana.

Realización: Colocar la lengua en forma de tubo, sacando la punta de la lengua de forma qu se asome ligeramente fuera. Inspirando sorbe el aire que pasa por dentro de la lengua, recorfontándote en la sensaciones de frescor en la lengua, e interiorizándote. Seguido se guarda la lengua y se disfruta de una pequeña suspensión del aliento para continuar exhalando lentamente por la nariz.

Estas dos respiraciones son un ejemplo de como la respiración yoga no excluye la respiración por la boca, aunque logicamente la mayor parte de respiraciones utilizan la nariz tanto para inspirar como para espirar. A practicar que de leer y opinar nada vas a aprender.

El agua en la alimentación natural

El agua en la alimentación natural es uno de los elementos indispensables, sobretodo durante las estaciones secas o calurosas. Tanto animales como vegetales necesitamos un constante aporte de agua para vivir, mucho más que el alimento sólido del cual se puede prescindir durante días sin dificultad ninguna. El cuerpo humano esta formado en un alto porcentaje por agua, esta cantidad es particular para cada persona, pero en todos los casos ha de mantenerse un equilibrio. Unos ideas sencillas nos ayudan a mantener un equilibrio en la ingesta de agua.

- Los alimentos naturales contienen agua: Frutas, verduras, lácteos y en general todos los alimentos naturales al estar vivos contienen un porcentaje alto de agua. Con esta proporción de agua la digestión es óptima y no es necesario beber durante las comidas. Los cereales, legumbres, semillas pueden hidratarse al humedecerlos y dejar que germinen o bien cocinandolas hervidas en agua (arroz).

- Añadir sal a los alimentos, supone un desequilibrio: La mayor parte de alimentos cocinados y/o procesados son muy secos o muy salados. Cuando los alimentos son secos (como el pan) es normal beber agua durante las comidas, aunque de no hacerlo la digestión se realizará igualmente (el cuerpo aportará el agua). Cuando en la alimentaicón existe un exceso de sodio (o salsas) es cuando se produce una sed excesiva, se bebe en exceso en las comidas y se induce el desequilibrio.

- El agua de los alimentos no es suficiente: A parte del agua que proporcionan los alimentos es necesario beber agua mineral fuera de las comidas. También tiene el agua la función de limpiar la boca, garganta y los tubos intestinales al ser tomada al final de las comidas, o en ayunas.

- Beber tanto como se suda: Para mantener el equilibrio hídrico las entradas y salidas de agua en el cuerpo humano han de estar equilibradas, por esto en periodos de mayor sudoración (perdidas de agua), la sensación de sed es mayor. En verano, en el ejercicio intenso, y en general cuando la sudoración es mayor, hay que aportar una mayor cantidad de agua fuera o dentro de las comidas. Durante prácticas intensivas de yoga, es necesario un mayor aporte de agua para equilibrar el fuego liberado con la práctica de pranayama y bandhas.

Yoga y meditación en verano

Retiros de yoga, clases de yoga y yoga en casa. Durante el verano y las vacaciones las rutinas tienden a cambiar, la mayor parte de alumnos emigran y los centros se ven obligados a cerrar durante dos o más meses. Los pocos alumnos que deciden continuar encuentran tres posibilidades ¿Acudir a un retiro de yoga, practicar en casa o practicar en el centro de yoga?

Aunque el centro donde acudes habitualmente cierre las clases de yoga continúan, sobretodo en las grandes ciudades como Barcelona, Madrid o Valencia, donde siempre hay algún profesor que continua impartiendo clases de yoga para los alumnos que quieren continuar sin cambiar sus rutinas. Aquellos que cambian de ciudad en verano, si viajan a la costa no tendrán dificultad en encontrar algún grupo de yoga para practicar en sala o a primera hora de la mañana en la playa.
Los retiros de yoga y meditación, son una opción interesante para los que quieren vivir una experiencia distinta, y saliendo de las rutinas habituales vivir unos días mágicos en un ambiente relajado y cordial, donde el yoga o la meditación sean uno de los ingredientes principales.

Y finalmente hay quien inicia a practicar yoga en casa, lo cual permite desarrollar una mayor atención a los detalles de ejecución y al mismo tiempo a desarrollar una sana disciplina. Para practicar yoga en verano encontraremos tres momentos ideales, a primera hora de la mañana y en el ocaso encontraremos las horas más refrescantes y mágicas del día, perfectas para cualquier práctica de yoga: meditación, visualización, respiración o estiramientos. Mientras que la práctica de mediodía es ideal para realizar una sesión intensa de hatha yoga o estiramientos en la que sudarás intensamente (Bikram Yoga gratis), lo bueno del calor hace que la musculatura este dispuesta a colaborar más fácilmente.

También durante la noche, justo antes de ir a dormir es indicada la meditación o el yoga mental. La practica autónoma y disiciplinada sin el soporte del profesor, sin la música o el grupo; es necesaria para el meditador que quiere avanzar para desarrollar la concentración y la calma mental, antes de adentrarse bajo una mano experta en las sendas de la meditación.

Anatomía yoga: el estudio del cuerpo humano

El estudio de la anatomía aplicada al hatha yoga puede ser realizado como un viaje a través del cuerpo humano. El viaje a través del cuerpo humano puede tener distintos recorridos según los aspectos que se quieran remarcar, los siguientes recorridos son los más empleados: bien estudiando la anatomía desde el centro hacia fuera, desde la columna vertebral hacia las extremidades; o bien de abajo a arriba, de los pies al cráneo.

Si iniciamos el estudio del cuerpo humano de dentro hacia afuera, lo primero a estudiar será el sistema nervioso y la columna vertebral, eje del cuerpo y punto clave en las asanas de hatha yoga. Una vez comprendida la columna vertebral se desarrollan los temas relacionados con la organización del tronco del cuerpo: las cavidades abdominal y torácica, la respiración y la circulación, la musculatura de la espalda, los órganos internos... y finalmente se abordan las extremidades haciendo un especial énfasis en las cinturas pélvica y escapular que sirven de conexión con el tronco.

La segunda opción de abajo hacia arriba, permite un estudio desde la posición erguida, y la verticalidad del cuerpo humano, esto facilita la comprensión de la postura corporal y el equilibrio de las distintas cadenas musculares. Se inicia el estudio desde las extremidades inferiores, al mismo tiempo que se comprende la naturaleza de los músculos, articulaciones y huesos. -En anatomía para el movimiento los pies son la base del cuerpo humano, donde establecemos el equilibrio al repartir adecuadamente el peso corporal, las rodillas un excelente ejemplo para comprender el funcionamiento de las articulaciones y que no todos los movimientos corporales son posibles, finalmente las caderas y la musculatura de los muslos (isquiotibiales y cuadriceps femoral) podemos profundizar en la acción activa y pasiva de los músculos sobre el movimiento, y comprender sus acciones directas e indirectas sobre las asanas. La materia continua su explicación en orden ascendente: pelvis, tronco y columna vertebral, suelo pélvico, caja abdominal, caja torácica, respiración y circulación, extremidades superiores, cuello, cráneo, y finalmente el sistema nervioso y glandular para explicar la regulación y armonía del organismo.